Trucos de maquillaje para que tus labios luzcan más gruesos

Los labios gruesos, jugosos y bonitos, son una de las demandas más escuchadas en las clínicas de medicina estética desde hace tiempo. Las infiltraciones de ácido hialurónico reabsorbible ayudan a conseguir unos labios atractivos y voluminosos o recuperar la tersura y grosor que se pierde con el paso del tiempo obsesiona a muchos.

Sin embargo, conseguir aumentar el volumen de los labios a través de la medicina estética implica someterse a anestesia o a pequeñas inyecciones. Por eso, muchas se resisten a medidas tan drásticas y prefieren simplemente realzar su grosor haciendo uso de los productos de maquillaje de su neceser. Cualquier persona, con más o menos habilidad con las brochas, puede conseguirlo gracias a unos simples trucos. El único requisito estético: mantén siempre tus labios hidratados.

Así tienes que pintarte los labios para que se vean más gruesos

Hay varios trucos de maquillador que funcionan.

-El clásico: el uso del perfilador. Con el perfilador se puede dibujar un nuevo contorno, más amplio que el real, aunque siempre cerca de la forma original de la boca. Es lo que se conoce como el método del ‘overlip‘, totalmente infalible. Consiste en delinear el labio excediéndote solo un pelín sobre su línea natural, a excepción de la zona de las comisuras. Las claves para que quede natural y no meter la pata son utilizar el mismo color de perfilador que de labial, respetar la forma del labio y, cuidado aquí, no exagerar el arco de cupido ni el overlip en sí mismo. No te excedas o el efecto óptico será demasiado obvio.

-Jugar con las luces y sombras es otra excelente manera de agrandar los labios con maquillaje, aplicando las mismas técnicas que en el contouring. El secreto consiste en emplear iluminadores y tonos oscuros en los lugares adecuados para crear el efecto de aumento. Si se aplica un iluminador en la ‘v’ del labio, que queda debajo de la nariz, subimos el volumen ópticamente. Mientras que en el contorno del labio inferior se deben ubicar, sutiles y difuminadas, las tonalidades oscuras o marrones para crear una leve sombra que aporte dimensión.

-La tercera técnica es la más sencilla: elegir con sabiduría el tono del labial. La teoría es muy simple. Los colores oscuros, como granates o burdeos, sentarán bien a los labios naturalmente gruesos, pero empequeñecerán aún más a los finos; mientras que los claros, desde nudes hasta melocotones o rojos, aportarán volumen.

-Por último, escoger un acabado de labial mate o gloss también ayudará a crear ese efecto óptico que hará nuestros labios más suculentos. El primero reduce visualmente el tamaño y el segundo consigue el efecto contrario, agrandar. Pero no hay que emplear el gloss de forma indiscriminada, sino aplicarlo en una cantidad comedida en la zona central de la boca.

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