Vida sana y helados, ¿es compatible?

¿Cuáles son los helados más saludables que existen? ¿Por qué?

Los helados se elaboran en base de agua o leche, por ello tenemos que tener en cuenta qué tipo de helado elegir según nuestros gustos, apetencias y preferencias. Aquellos que se realizan con base de agua, son los conocidos como polos o sorbetes y su composición acuosa es cercana al 85-90 %. Por el contrario los que son más cremosos y se elaboran principalmente con crema, leche, nata u otros derivados lácteos, también llevan algo de agua en su composición pero fundamentalmente lo anterior expuesto. En este caso nos tendremos que fijar el tipo de lácteo que hemos elegido si es entero, semi o desnatado.

 En realidad como saludable podríamos decir que ambos, ya que lo que es clave siempre es la cantidad. No es igual tomar más ración de un polo que de un helado cremoso ya que calóricamente los segundos aportan más debido al aporte graso (en función de la leche o nata que hayamos elegido). Éste puede llegar en torno a las 200-250 kcal, teniendo en cuenta una ración de 100 gr.

Además, todos los helados pueden llevar adicionados otros elementos, que los hacen más “ricos” o apetitosos y que alteran su composición nutricional. Estos pueden ser cacaos, frutos secos, concentrados de frutas y vegetales, yemas, edulcorantes, jarabes de glucosa…

En general, esto último es lo que determina que un helado sea más o menos calórico que en realidad la población acaba entendiendo como saludable. Saludable es algo beneficioso para la salud y en este caso el consumo de helados de forma ocasional (como puede ser las estaciones más cálidas) puede ser de ayuda para consumir algunos alimentos de manera extra.

Si uno quiere adelgazar o no engordar…

A priori no existe problema por consumir, insistimos, de forma ocasional, helados. Es importante que a la hora de elegir, tengamos en cuenta lo anteriormente dicho, que los componentes de los helados, más allá del agua, las cremas o leches con las que se elaboran como base, son los que van a determinar el contenido calórico final del producto.

Por ello, si una persona está siguiendo un plan de adelgazamiento o está cuidando de forma más puntual su alimentación o en general toma conciencia de ella, debería tener en cuenta el global de la misma ya que un helado de forma ocasional no va a suponer un desbarajuste de su alimentación.

Para estas personas serían de principal elección los polos o sorbetes, no necesariamente sin azúcar si no son diabéticos, ya que no presentan una intolerancia a este componente. Como segunda opción los más cremosos y con composición normalizada y en el caso de que el consumo, por los motivos que sean, se haya aumentado, sí deberíamos controlar el consumo de grasa del mismo (elegir aquellos elaborados con leche versus nata o crema o con leche desnatada).

En el caso de aquellos con 0% de materia grasa, valoraremos que no se haya incluido otras grasas como palma hidrogenada o aceite de coco para poder dar un aspecto y sabor a helado clásico.

En ocasiones confundimos sin azúcar como sin grasa y este concepto es erróneo y estos helados están indicados para aquellas personas con limitaciones en el azúcar. No quiere decir que las personas que no sean intolerantes a la glucosa no deban tomarlos ya que probablemente lleven otros azúcares y la composición calórica sea la misma.

Aunque si uno quiere engordar de forma saludable…

Desde luego para consumir más calorías no hay que aumentar sólo un grupo de alimentos. Tenemos que ponernos en manos de un Dietista – Nutricionista acreditado, que nos ayude a llevar una alimentación equilibrada en la que el aumento de las calorías venga de todos los grupos de alimentos. No debemos confundir el aumento de peso con el aumento del consumo de ciertos alimentos ligados a este punto, como la comida rápida, los helados, los fritos… Existen muchas formas saludables de aumentar el peso, no es sencillo, y tiene que estar supervisado por un profesional para no incurrir en errores.

¿Existen helados que pueden hacer que uno deje de sentirse hinchada?

En general, la sensación de plenitud o hinchazón puede venir mediado por muchos factores y tendemos a asociarlo a alimentos que tenemos como negativos por su componente calórico. Los helados son un buen ejemplo.

Si hemos descartado, cualquier intolerancia a la lactosa, que puede ser un motivo, o a otro alimento, siempre a través de un alergólogo, deberíamos valorar si los helados o los alimentos que asociamos a esa plenitud, vienen mediados por un aumento de la fibra, el ejercicio físico, una peor postura a la hora de comer u otros factores que influyen en el aumento del peristaltismo (movimientos de contracción del tubo digestivo) y la flatulencia (indisposición debida a la acumulación excesiva de gases en el aparato digestivo).

Y por último, ¿qué helados ayudarían a sentirte con más energía? 

Pueden ser una buena opción ya que en los sorbetes o polos, si son con azúcar ayudan a tener algo de energía momentánea como cuando añadimos algo de azúcar a una bebida. Por otro lado los cremosos, la energía que aportan viene también por las calorías que nos aportan tanto de los lácteos como de los otros componentes que acompañan (cacao, frutos secos…). No debemos olvidar que los helados a base de leche son fuente de calcio y de vitaminas liposolubles, que no tenemos que despreciar, los frutos secos nos aportarían fibra y además sería fuente de minerales como el fósforo y magnesio.

En resumen, el consumo de forma ocasional de helados puede suponer el aporte tanto de vitaminas como de minerales, como el calcio, y en algunas personas puede servir como refuerzo en aquellas dietas más deficitarias de este mineral.

Fuentes: revista Vogue

 

 

Cómo acabar con el cuero cabelludo seco

Sequedad, rigidez y descamación son los tres síntomas más comunes que sufren las personas que tienen un cuero cabelludo seco. Sin embargo, cuidar la alimentación y llevar a cabo una rutina capilar adecuada son gestos suficientes para acabar con este problema. Toma nota de estos sencillos consejos y salvarás tu cuero cabelludo en poco tiempo.

No te olvides de la exfoliación. Es un gesto que previene la pérdida de vigor en el cabello, ya que despeja impurezas y residuos, oxigenando el folículo y evitando que la hebra capilar se vuelva fina y quebradiza. La frecuencia con la que debes exfoliarte depende de los hábitos de la propensión a generar grasa. Si sueles tener brotes acneicos puntuales, este gesto deberá ser semanal. Si estás muy expuesta a la polución urbana, acudes con frecuencia a la pelu, llevas el cabello coloreado o lo has sometido a algún tratamiento químico, es recomendable que lo hagas cada dos o tres semanas. Y si no abusas de productos de ‘styling’, luces un cabello natural y seco, cada mes y medio sería suficiente. Además, ten en cuenta que es importante realizar la exfoliación con movimientos circulares suaves y cepillado previo (mejor con un cepillo de cerdas blandas que no ejerzan mucha tracción) y aclarar con abundante agua, tibia o fría.

Usa un tónico específico. Los tónicos son un buen gesto extra para la salud del cuero cabelludo, pero no son milagrosos. Sin embargo, son buenos como vigorizantes y restauradores, ya que refuerzan la estructura capilar, pudiendo mitigar la fragilidad, la grasa o la caspa. Si sufres un problema concreto, úsalos a diario; si no, utilízalos semanalmente a modo de estimulador.

Elige el champú adecuado. Debes tener cuidado a la hora de escoger tu champú, ya que sus formulaciones pueden contener sustancias irritantes, sensibilizantes e incluso nocivas para la salud del cuero cabelludo. Y si se abusa de ellas, se puede llegar a generar una patología. Si ves que necesitas utilizar un champú terapéutico, no debes alternar su aplicación con la de otro normal, sino que debes utilizarlo hasta que el problema se revierta. Y una vez haya desaparecido, podrás alternarlo durante unas semanas.

Nutre desde el interior. Es evidente que, tanto lo que comes como el estado de tu salud, repercuten en el estado de tu pelo. El déficit de vitaminas, minerales, proteínas e hidratación hacen que el cabello esté más frágil, con tendencia a caerse. Por tanto, llevar una alimentación equilibrada y saludable es sinónimo de pelo bonito. Mientras que la ingesta excesiva de alcohol, algunos alimentos con mercurio, las grasas saturadas de la comida basura y el exceso de azúcar procesado pasan factura a la salud capilar, concluye.

Aplica aceite capilar. Los cabellos secos o muy secos suelen tener un déficit de lípidos, que hace más fragil la fibra capilar. Los aceites más puros de baja densidad, son los más efectivos para nutrir, puesto que son capaces de penetrar hasta la endocutícula (justo debajo e la epidermis) y hacer su trabajo en la cutícula de la fibra (viene a ser como la corteza del pelo. El aceite capilar tiene una doble función: nutrir el cuero cabelludo gracias a los ácidos grasos que contienen y embellecer la fibra capilar. Los más beneficiosos son el de jojoba (nutre y aporta vitalidad y brillo), grosella negra (es fortificante, ilumina y aporta vigor), camelia (proporciona vigor y fortaleza) y el aceite de lavanda (calman purificante y repara).

Usa el acondicionador adecuadamente. Aunque parezca evidente lo debes aplicar solo en el cabello, nunca en el cuero cabelludo, puesto que engrasa y obstruye el folículo si no se retira bien. Además, es importante que no apliques demasiado (una nuez pequeña es suficiente), que te cepilles con un peine de cerdas anchas de madera, que lo dejes actuar entre 5 y 10 minutos y que lo aclares a conciencia. Para cabellos secos, lo ideal es un acondicionador en crema (es más nutritivo) con tensioactivos catiónicos. Un truco es usar este cosmético antes del champú, a modo de mascarilla.

Visita al doctor si es necesario. Siempre que aparezca una molestia en el cuero cabelludo, hay que acudir a un especialista médico. Algunos síntomas de alarma son sangrado, pápulas en un grupo de folículos, costras, descamación, acumulación seborreica excesiva, irritación, dolor, aparición de eritemas en forma de mariposa, picores o placas pegajosas. Cualquier anomalía de este tipo hay que ponerla en manos del tricólogo.

Fuentes: revista Vogue

7 dudas resueltas sobre la depilación láser

¿Me la puedo hacer en verano?

Sí, puedes. A condición de que mantengas después tu epidermis muy bien hidratada, que utilices una protección solar adecuada a tu tipo de piel y que sigas las indicaciones básicas que te den los profesionales que te atiendan.

¿Te has decidido? Ahora, busca un centro médico estético de marca reconocida, con gran experiencia en el sector y en el que trabajen con láser de alta potencia. Porque no todos los láseres son iguales. La efectividad del tratamiento depende de dos factores: que se trate de un láser que garantice una longitud de onda idónea para alcanzar el folículo en la profundidad que requiere (esto es, que solo incida en el vello, no en la piel). Y segundo, que tenga un sistema de enfriamiento que proteja tu epidermis. Ambas circunstancias juntas suponen máxima eficacia en menos sesiones.

¿Duele o no duele?

¿Todavía seguimos con esta duda? El umbral del dolor, es decir, la tolerancia, es diferente en cada persona, aunque depende también de la zona a tratar, de si la piel está sensibilizada y de la situación hormonal en la que te encuentres. Los días previos a la regla estarás más sensible a todo… ¡hasta quitarte una tirita del brazo te va a molestar más en esos días! Pero, sinceramente, si quieres buscar una excusa, ésta no es convincente. Con la tecnología que utilizan en sus centros (los sistemas de refrigeración y de succión que incorporan sus equipos láser) las molestias son mínimas o incluso no existen.

En esta zona sí…pero ¿y en ésta otra?

¡También! La depilación láser se puede hacer en casi cualquier parte del cuerpo: en el rostro, en las axilas, en las ingles… Donde quieras. Eso sí, infórmate bien y acude a un centro con experiencia garantizada. Muchos dermatólogos recomiendan este tipo de depilación para tratar algunos problemas de la piel, como la foliculitis (esos pelitos que se enquistan y que te crispan los nervios), ya que a la vez que elimina el vello, deja una piel suave y lisa. Pero, como en todo, acude a profesionales.

¿La cuchilla es el paso previo?

Sí. Pero tranquila, es para garantizar la efectividad del tratamiento. Antes de cada sesión es importante que te rasures con cuchilla, nunca con técnicas de arranque de raíz (ni pinzas, ni maquinilla eléctrica ni cera de ningún tipo). La razón es que si arrancas el pelo de raíz disminuye la efectividad del láser y la sesión será menos duradera, porque recuerda que es necesario que el haz de luz alcance el folículo piloso. Por tanto, hazlo como te han dicho. Aunque justo antes de la sesión te pases la cuchilla, no llegarás a percibir que tienes más vello, sino todo lo contrario, menos y más débil.

Con el tiempo, ¿el vello vuelve a salir?

No es del todo cierto. Una vez finalizado el tratamiento no volverás a tener vello en la zona. El folículo piloso sobre el que incide el láser (hay que aprovechar la fase idónea del crecimiento de vello para hacerlo) hace que el vello se caiga y ya no vuelva a salir. Pero sí puede suceder que cuando te realices la sesión, algunos folículos no estén activos, no se pueda incidir sobre ellos y luego, por determinadas circunstancias de la vida (como cambios hormonales, embarazo o la toma de ciertos medicamentos) se activen. Esto puede hacer pensar que te vuelve a salir vello, pero no es una afirmación correcta. Si te sucede, siempre te puedes dar una sesión de recordatorio y ¡problema resuelto!

¿Se lo recomiendas a tu chico?

El concepto de estética masculina ha cambiado totalmente y a muchos hombres les molesta ponerse pantalón corto o bañador si tienen pelos en las piernas. Aunque esto no es solo cuestión de estética, también es por higiene y cuidados de la piel. Y si no, pregunta a los ciclistas, runners o deportistas que pasan mucho tiempo al aire libre. El sudor y la crema de protección solar no se llevan bien con el vello.

Si se rasuran, el problema lejos de desaparecer, empeora, porque los pelos enquistados y las heridas por rascado se multiplican. Por eso, cada día más chicos pasan por centros de depilación láser.

¿Son precios para todos los bolsillos?

Si haces la cuenta de todo lo que te has ido gastando en depilación hasta ahora, te van a salir unas cifras sorprendentes. Corta ya con esta dependencia física, emocional y económica. La depilación láser ya no es un lujo solo apto para las rentas más pudientes (pero tampoco hay que fiarse de las gangas del mercado a costa de cualquier cosa). Exige la calidad que tu piel merece, la profesionalidad que esta técnica requiere y la democratización de los precios que tu bolsillo necesita.

 

 

 

Cómo elegir perfumes según la estación del año

Debemos siempre elegir los perfumes según nuestros propios gustos y estilo, pero es innegable que algunos parecen funcionar mejor en algunos momentos del año que otros. Esto no es una casualidad. El calor, nuestro sudor, nuestro estado de ánimo en general y la forma como encaramos nuestro entorno pueden cambiar la percepción de la fragancia. La elección de perfumes según la estación del año no es una cuestión de moda. Es el resultado de una percepción práctica de los aromas.

Primavera

La primavera es la estación del renacimiento. El sol empieza a brillar después de meses escondido entre las nubes, las flores brotan, los arboles recuperan sus hojas y los pájaros cantan. Hay una percepción de ligereza, suavidad e inocencia en el aire. Cuando toca elegir perfumes según la estación del año tenemos que tener presente la forma como éstas cambian nuestro entorno y estado de ánimo. En el caso de la primavera, se destacan las fragancias que aportan la suavidad y frescura de esta estación a nuestro estilo.

Perfumes florales, con notas de lirios, peonías o violetas, por ejemplo, son una buena opción para expresar esta ligereza de una forma femenina. Los perfumes verdes también están adecuados a esta estación, con sus notas a musgo y roble, que recuerdan las densas florestas.

Verano

El verano es la estación del calor, del sol y de las vacaciones. Las fragancias para esta estación deben recordar, por lo menos, una de estas características. Los perfumes afrutados y florales con notas dulces ayudan a ilustrar a través de los aromas el sentimiento general de felicidad, diversión y sensualidad de esta estación. Es también el momento ideal para llevar fragancias tropicales y exóticas más fuertes en honor a las vacaciones bajo el sol en las playas de los trópicos. Y hablando de playa y de mar, ésta es también la estación para llevar perfumes acuáticos, frescos y ligeros.

Otoño

El otoño es una estación intermedia, en la que volvemos a la realidad de nuestras vidas después de la animación del verano y nos preparamos para los meses más fríos del invierno que están a punto de llegar.

Las temperaturas vuelven a bajar y el paisaje queda marcado por colores intensos y profundos como el marrón, el naranja o el rojo de las hojas que caen de los árboles. Como hemos comentado, para elegir los perfumes según la estación del año debes tener en consideración los cambios que se procesan a tu alrededor. ¿Y qué sensaciones despierta otoño? La sensualidad de los colores y el calor. Ésta es la estación para llevar fragancias amaderadas, intensas y sensuales, como el pachulí, sándalo o cedro, por ejemplo, con notas de especias y almizcle.

Invierno

Cuando el clima es inhóspito y no ayuda, le toca a los perfumes emanar calor desde sus aromas. Las fragancias orientales, con aromas de vainilla, canela, especias y hierbas aromáticas, encuentran en esta estación las condiciones ideales para desarrollar sus notas por las bajas temperaturas y así expresarse totalmente.

¿Por qué debes elegir los perfumes según la estación del año?

Seguramente que habrás notado una clara oposición entre perfumes calientes para las estaciones más frías y más frescos para cuando las temperaturas están más altas. Esta distinción no se explica solamente por las sensaciones que despiertan cada estación. La forma como las fragancias reaccionan según las temperaturas es también muy importante.

Por ejemplo, en primavera y verano se aconseja llevar perfumes más suaves y frescos porque los aromas amaderados y orientales pueden intensificarse con la temperatura y el sudor, volviéndose incómodos. Ya en otoño e invierno, las fragancias frescas pueden aportar una sensación fría y perderse entre los fuertes aromas a especias que marcan estas estaciones, particularmente durante las fiestas y celebraciones.

Las estaciones del año no deben condicionar tus opciones y, obviamente, debes elegir los perfumes que te gustan a ti ya que eres tú quien los lleva, pero no dejan de ser buenos indicadores de cuáles son las opciones más adecuadas para exhalar tu belleza en cada momento.

Fuente informativa: Ellas Hablan

Así deberías limpiar el secador y la plancha para tener tu pelo más sano

¿Vosotras limpiáis de forma frecuente el secador y la plancha de pelo? Es necesario hacerlo. Muy necesario. El proceso de mantenimiento es fundamental en las herramientas de styling ya que puede influir en la salud y en la limpieza del cabello, especialmente en el caso de herramientas que aplican calor directo, como planchas o rizadores. En este caso es fundamental mantener las placas lo más limpias posibles para que la aplicación del calor sea la adecuada en todo el cabello.

No olvidemos que tener el pelo limpio –y evitar todos aquellos factores externos que pueden ensuciarlo con facilidad– suele obsesionarnos bastante. De hecho, de poco va a servir que pongas en práctica reglas de oro como dedicar tiempo al aclarado, cepillar de medios a puntas para evitar que la grasa de la raíz pueda extenderse al resto de la melena o usar champús sin parabenos, si no limpias de forma frecuente tu secador y plancha de pelo.

El secador: con un cepillo y agua caliente

La limpieza del secador será visual, es decir, tendrás que llevarla a cabo cuando veas un pequeño residuo de polvo. Esa frecuencia, por tanto, dependerá de lo que lo uses. Pero siempre que observes polvo y pelusa en la zona del filtro tendrás que llevar a cabo este ritual. Desmonta el filtro y con un pequeño cepillo y bajo el chorro de agua caliente con algo de jabón efectúa un ligero cepillado hasta dejarlo limpio. Una vez seco vuelve a montarlo y listo. Y aunque en algún momento pueda darte pereza este paso a paso, recuerda esto: los restos de polvo y cabellos que se alojan en el filtro, además de ensuciar tu cabello, obstruyen la entrada de aire y, por tanto, la potencia del secador disminuye y tardarás mucho más tiempo en secarte la melena.

La plancha: una vez al mes

Se recomienda llevar a cabo la limpieza una vez al mes. No olvidemos, que si la plancha tiene residuos de producto y/o grasa acumulada en las placas, el deslizamiento no será tan suave y podría ensuciar aún más el cabello. Hacer el proceso de limpieza de planchas alisadoras, tenacillas y rizadores es bastante sencillo. Puedes hacerlo o bien con un paño suave mojado y una gota de alcohol o con un algodón y un poquito de alcohol si prefieres evitar el paño húmedo. Hazlo cuando las herramientas estén totalmente frías y con movimientos suaves para evitar dañar las placas.

Fuentes: revista Vogue

Nueve claves y seis tratamientos para prevenir las estrías

-Las estrías son lesiones cutáneas atróficas lineales o fusiformes de longitud variable que aparecen por una pérdida de elasticidad del tejido conjuntivo y por la posterior ruptura de las fibras elásticas y colágenas que soportan la piel. ¿Más claro? Son una cicatriz que se produce por la rotura de las fibras de colágeno y elastina situadas en la dermis, la capa intermedia de las tres que conforman la piel.

-Las causas que desencadenan su aparición son varias. En el 20% de los casos aparecen debido a factores mecánicos, como los cambios frecuentes y rápidos de peso que producen una distensión en la piel, provocando que ésta se rompa. Los vaivenes hormonales, generalmente el aumento de estrógenos, son los responsables de su origen en un porcentaje que varía entre el 30 y el 70%; de ahí que sean muy frecuentes durante la adolescencia y el embarazo. El ejercicio físico intenso, sobre todo cuando está dirigido a la musculación, es otra de las razones que pueden ocasionar esta lesión. Una dieta pobre en vitaminas y proteínas, la predisposición genética o la ingesta de determinados fármacos a base de corticoides, también pueden estar detrás de este problema, ya que producen una síntesis de colágeno alterada.

-No todas son iguales. La lesión es la misma, pero depende del estadio en que se encuentren se dividen básicamente en rosas o violáceas – según sea el tono de la piel, a más oscura más moradas- y blancas o nacaradas. Las primeras, son tiernas y recientes, la ruptura aún está vascularizada porque el organismo la intenta reparar activando la microcirculación, e incluso pueden picar. Las segundas, están ya cicatrizadas sin microcirculación alguna. De ahí que sea mucho más sencillo tratarlas cuando aún son recientes que cuando llevan largo tiempo instauradas.

-En las mujeres, las zonas más frecuentes son los pechos, el abdomen (sobre todo durante el embarazo), los glúteos y las nalgas. En los hombres, son más frecuentes en los brazos (más si musculan en exceso) y la espalda. Al tratarse de una lesión ligada estrechamente a la elasticidad de la piel y su capacidad de tensión, si existen factores de riesgo que puedan provocar su aparición, lo ideal es nutrir e hidratar la piel con la cosmética y la dieta adecuada. El ritual debe realizarse mañana y noche, aplicando la crema sobre las zonas críticas con un suave masaje circular.

-Los principios activos más eficaces para prevenirlas, sobre todo cuando se prevé su aparición (embarazo, aumento de peso, musculación, medicamentos con cortisol…), son: la centella asiática rica en silicio orgánico y muy regeneradora y los lípidos como los que contienen el aceite de rosa mosqueta, con una gran capacidad cicatrizante; el aceite de jojoba, muy rica en ácidos grasos esenciales; aceite de oliva; las vitaminas C, E y F; la manteca de karité y aceite de aguacate.

-Cuando ya han aparecido, la opción más eficaz en crema son aquellas que contienen retinoides, derivados de la vitamina A, por su capacidad regeneradora, y las que incorporan silicio orgánico, rosa mosqueta y factores de crecimiento epidérmico. Son también muy útiles las cremas exfoliantes, usadas con regularidad sobre la estría, ya que ayudan a renovar la epidermis y a producir tejido más fresco y los masajes locales.

-Existen cremas que prometen la reducción de las estrías aparecidas, pero éstas solo son efectivas en zonas en que la piel es más fina, como el pecho, y cuando son muy recientes. Si es cierto que muchos de estos cosméticos mejoran la firmeza de la piel, aportando a la vez un efecto óptico de reducción de las estrías.

-La dieta no es un factor determinante, pero como en todo lo relacionado con la piel, sí que puede convertirse en un gran aliado para prevenirlas e influir en la producción de un colágeno más rico y eficaz. Primer mandamiento, beber agua o líquidos en cantidad suficiente para mantener la piel hidratada en todo momento (y más si se practica un ejercicio físico fuerte). Además, para estimular la producción de colágeno y elastina, nada mejor que la ingestión de vitamina C y todos aquellos alimentos que la contengan (cítricos, frutos rojos, tomates,…); sin olvidar la vitamina E y los ácidos grasos esenciales, como el omega 3 ( muy abundantes en el pescado azul). Si no estás segura de consumir la cantidad necesaria de estos oligoelementos, nada mejor que utilizar la nutricosmética. Pregunta a tu médico o farmacéutico, sobre todo si estás embarazada o en periodo de lactancia. Una advertencia, la vitamina A es altamente regeneradora, pero no es aconsejable tomarla durante la gestación.

-Son muchas las top models, actrices y cantantes que lucen sus estrías sin complejos, porque ellas lo valen y han abandonado sus remilgos estéticos ¿Algunos ejemplos? Desde Jasmine Tookes, que subió una imagen a su instagram del backstage del desfile lencero de Victoria Secret’s de 2015 en Londres sin filtros que eliminaran sus “cicatrices”, hasta Kendra Wilkinson, ex modelo de Play Boy que tras dar a su luz luce orgullosa su abdomen estriado, pasando por Jessica Alba, Halle Berry, Jennifer López, Angelina Jolie, Miranda Kerr, Katie Holmes o Julia Roberts.

Seis tratamientos que funcionan

Mesoterapia virtual. También denominada electroporación, es muy efectiva a la hora de difuminar las estrías, sobre todo si son recientes. El tratamiento consiste en la infiltración de un cóctel de principios activos que estimulan la producción de colágeno y reestructuran la dermis, que penetran en las capas más profundas de la piel gracias a unas ondas electromagnéticas. Después de unas seis sesiones los resultados son notables. No es doloroso y se puede aplicar en todas las zonas. Desde 250€ Sesión.

Láser Fraxel. Es un modelo revolucionario de láser fraccionado porque incorpora dos tipos de láseres en un mismo equipo; uno trabaja a más profundidad y otro de forma más superficial. Esto permite seleccionar la longitud de onda adecuada para cada tratamiento y reparar daños más profundos en la piel que con otros sistemas fraccionales. Se realizan pasadas con el cabezal del láser por toda la zona a tratar, de derecha a izquierda y de arriba abajo, hasta que se teje una especie de malla invisible.
Se necesitan entre 3 y 5 sesiones para eliminar las estrías, con intervalos de un mes entre cada tratamiento para permitir que la piel se vaya regenerando. Los resultados comienzan a apreciarse desde la primera sesión pero no son definitivos hasta el final del tratamiento.
 Se ha mejorado de forma considerable el confort del paciente al incorporar una salida de aire frío en el cabezal que evita que la piel se caliente demasiado con el láser. Sin embargo, se continúa aplicando un poco de crema anestésica antes del tratamiento para eliminar totalmente las molestias. Desde 250€ sesión.

Láser Starlux. Se trata de un láser ablativo, lo que significa que es capaz de exfoliar las capas superficiales de la epidermis hasta alcanzar la dermis si es necesario. Perfecto para tratar cicatrices y estrías, estimula la producción de colágeno y elastina, ya que si son recientes consigue eliminarlas casi en un 90%. Es molesto, pero no doloroso. Se necesitan entre 3 y 5 sesiones y se recomienda combinarlo con plasma rico en plaquetas o mesoterapia con principios activos regenerantes. Desde 200€ la sesión.

Indiba Deep Beauty. Basado en la radiofrecuencia médica, es el único sistema patentado de electromedicina capaz de tratar los tejidos de dentro a fuera, consiguiendo que cada célula capte parte de la energía que transmite el sistema, movilizando los iones de las células e incrementando la temperatura de los tejidos, que estimula los tejidos con una triple acción: proiónica, incremento de la microcirculación local e hipertermia. Además, el calor, estimula la producción de colágeno y elastina en los tejidos. Dependiendo de la zona a tratar, se necesitarán entre 10 y 15 sesiones, alternadas en 15 días. Los resultados se aprecian a partir de la sexta sesión. Desde 60€ la sesión.

Protocolo NNSS-Bio-Sublative. Un tratamiento que combina la radiofrecuencia bipolar fraccionada más infrarrojos, potenciado a base de biotecnología cosmética regenerante de alta eficacia y origen natural. Se aplica sobre las estrías a tratar con máxima precisión, gracias a un cabezal (desechable) que emite pulsos de radiofrecuencia bipolar de forma fraccionada a través de micro-agujas que además de canalizar la energía hacia el interior, producen micro-puntos de calentamiento en la capa más superficial de la piel (epidermis), activando un proceso de regeneración multinivel que desemboca en una renovación muy completa y a la vez muy rápida pues la piel ‘sana’ de alrededor de los micro-puntos marcados, acelera el propio proceso de curación de la zona tratada. el número de sesiones varía según el tipo de estría a tratar y su nivel de asentamiento/antigüedad. Lo más habitual son entre 2 y 3 sesiones (en general el máximo han sido 6) a intervalos de 4 a 6 semanas entre ellas, para permitir que el proceso de renovación/regeneración dérmica culmine completamente. El precio es de 90€.

Peeling químico + mesoterapia. Consiste en la aplicación de, según prescripción y valoración médica, una combinación de diversos ácidos de acción exfoliante y regeneradora, como el salicílico, glicólico, pirúvico o láctico entre otros. Tras varias sesiones se consigue rebajar los bordes de la estría y estimular la circulación sanguínea. Se requiere un mínimo de 6 sesiones para conseguir resultados. El protocolo, se puede combinar con sesiones de mesoterapia a base de principios activos regenerantes como el silicio orgánico. Desde 150€ la sesión.

Fuentes: revista Vogue

Todo lo que la vitamina K puede hacer por tu mirada

¿Cuántas veces hemos escuchado la tradicional frase “los ojos son el espejo del alma”? La mirada es una de las partes más expresivas del rostro, una puerta abierta a través de la cual se muestran nuestras emociones, carácter y estado de ánimo, y como tal, una de las zonas que cuidamos con más esmero mediante el uso de cosméticos y maquillaje que nos ayudan a realzar la belleza natural de nuestros ojos. La aparición de bolsas y ojeras en esta zona es una de las grandes preocupaciones estéticas del momento y cada vez son más las mujeres que deciden pasar por el bisturí para eliminar de raíz este problema, que hace que la mirada cobre una apariencia triste, cansada y sombría. Pero ¿y si te dijésemos que el secreto para neutralizarlas no se encuentra en tu neceser, sino en tu dieta?

El característico color violáceo de las ojeras se debe a una mala circulación de la sangre en la zona. La piel que rodea los ojos es especialmente fina, transparente y delicada, y por lo tanto, una de las primeras zonas del rostro en mostrar las consecuencias de la edad, el estrés y la falta de sueño. Aunque los factores genéticos son determinantes en la aparición de las ojeras y las bolsas, el paso de los años, el cansancio y la mala alimentación pueden potenciar la pérdida de tensión de la piel y la congestión sanguínea que provoca ese desagradable color amoratado bajo los ojos. En este último caso, el consumo de vitamina K puede convertirse en el aliado secreto para minimizar las consecuencias estéticas de esta mala circulación sanguínea.

También llamada “la vitamina antihemorrágica”, la vitamina K es para la mayoría una gran desconocida, pero desarrolla un papel fundamental en los procesos de coagulación de la sangre. Tanto es así, que se recomienda moderar su consumo a los pacientes que están siendo tratados con medicamentos anticoagulantes. Las personas que acusan una carencia de esta sustancia son a menudo más propensas a presentar hematomas y hemorragias. Además, esta vitamina resulta imprescindible para mantener la buena salud de nuestros huesos y protege la elasticidad del sistema vascular previniendo enfermedades relacionadas con el estilo de vida sedentario y la obesidad como la diabetes. Dado que las ojeras son la consecuencia visible de una mala circulación sanguínea en el contorno de los ojos, la vitamina K puede transformarse en nuestra gran aliada para combatirlas desde el interior.

 Existe una gran variedad de alimentos ricos en vitamina K que podemos incluir en nuestra dieta o bien aumentar su ingesta para paliar este problema. Las verduras de hoja verde, como las espinacas, las endivias, la lechuga, los berros o la col, el brócoli, la albahaca o los germinados, pueden ayudarnos a conseguir un aporte extra diario de vitamina K que resultará determinante a la hora de descongestionar los ojos con mayor facilidad y favorecer una buena circulación sanguínea en la zona. Si bien también podemos acudir al consumo de suplementos vitamínicos o utilizar sérums o cosméticos específicos formulados con esta sustancia, en la mayoría de los casos, un pequeño ajuste en los hábitos alimenticios será suficiente para notar la diferencia.

Si combinamos estos productos, con una adecuada higiene del sueño y la hidratación necesaria, nuestra mirada recuperará la luminosidad y la frescura perdidas. Una vez más, el secreto de la belleza (también de la de los ojos), reside fundamentalmente en la alimentación.

Fuentes: revista Vogue

Brumas: las gotas mágicas que hidratan, protegen, perfuman y refrescan tu piel

No son exactamente aguas termales. Estas aguas enriquecidas viven su momento más dulce. El aumento de su eficacia no les ha hecho perder ni una gota de sensualidad. Una bruma es una fórmula acuosa envasada en un pulverizador que dispara su contenido en forma de microgotas. Hasta hace solo unos años, las únicas brumas del mercado eran las aguas termales, pero, poco a poco, han ido surgiendo fórmulas más sofisticadas que añaden al agua ingredientes de todo tipo para alcanzar objetivos distintos.

Aguas termales y brumas, ¿son lo mismo?

No exactamente. Lo único que tienen en común es que su forma de aplicación es mediante nebulización. Pero hasta ahí las semejanzas. Las aguas termales tienen una concentración de iones muy elevada, lo que determina que añadir otros ingredientes sea complicadísimo, aunque por sí solas tienen ya unas propiedades calmantes y antioxidantes preciosas para la piel.

¿Qué tipo de agua se utiliza?

Como hablamos de fórmulas con una elevada concentración de principios activos, se sustituye el agua depurada que se emplea en la producción de cosméticos por agua destilada floral en función del objetivo: agua de malva para pieles sensibles o de hamamelis o aciano si es un preparado para pieles mixtas. Ahora también es común encontrar brumas que han cambiado el agua por gel de aloe vera.

¿Qué podemos encontrar en una bruma?

Ingredientes maravillosos de dos tipos: por una lado, los que tratan la piel: vitamina C, colágeno, ácido hialurónico, filtros solares, vitamina E, etc. Y, por otro, una constelación de notas aromáticas que constituyen el toque fresco, sensual y adictivo de cualquier bruma. Sutiles destellos de mandarina, mangostán, loto blanco, granada, kaupé, aceite de coco…

¿Demasiado ligeras para ser eficaces?

Eso es lo mejor de las brumas. La alta eficacia que esconde su ligereza. ¿El secreto? Se eligen ingredientes hidrosolubles para que no dejen residuos y respeten el pH ácido de la piel. De lo contrario, habría que incorporar solubilizantes de aceites en agua que permitiera mezclarlos y conservarlos estables para evitar su separación. La mayoría de las brumas actúa en la superficie de la piel y esto, que parece muy poco, es en realidad importantísimo porque una piel con sus funciones de barrera intactas frente a las agresiones externas es una piel sana. Pero hay otras fórmulas que llegan tranquilamente a la dermis gracias a unas texturas microfinas creadas a partir de la nanotecnología.

¿Cuándo y cómo se aplica una bruma facial?

Generalmente, sobre la piel limpia y seca, antes del sérum o de la crema. El pH de la piel aumenta después de limpiarla, pero como el pH de las brumas suele ser ligeramente ácido, reequilibra el de la piel de forma inmediata. Existe la creencia de que actúan incluso cuando se aplican sobre el maquillaje, pero, es muy difícil que nada penetre a través del maquillaje. Solo las aguas termales se aplican al final para fijarlo y mantenerlo en buena forma durante más tiempo.

¿A qué tipo de piel le van bien?A todas pero particularmente a las más secas, que requieren un toque de frescor con frecuencia. Hay que desconfiar de las que indican ‘para todo tipo de pieles’ porque las necesidades de cada una son diferentes”.

Fuentes: revista ‘Vanitatis’

 

S.O.S, ¿Cómo fortalecer las uñas?

La manicura ha sido para el universo de la belleza –lo es todavía, en este momento– una forma de expresión y un pilar clave. Es un sector que se ha catalizado desde la aparición de esmaltes en la década de 1920, y crecerá a una tasa anual de 9.4%, al menos, hasta 2024. En otras palabras, se espera que los productos específicos de uñas se conviertan en el segmento de crecimiento más rápido en la industria de los cosméticos de color en los próximos años. En este huracán conviene hacer una pausa.

Las necesidades específicas de las uñas

Las uñas son endurecimientos de la zona córnea de la epidermis y constan de dos partes: una parte visible, llamada cuerpo, y otra oculta, llamada la raíz o matriz. La uña es fabricada por la matriz ungueal y ésta se encuentra bajo un pliegue cutáneo, en la base de la uña. A partir de la matriz, la uña crece hacia el exterior, avanzando sobre la base ungueal. La uña se compone esencialmente de queratina, que le da rigidez. La queratina es una proteína formada por células llamadas queratinocitos y hace que la piel u órgano que la contenga, tenga una consistencia dura y resistente.

¿Qué alimentos ayudan a fortalecer las uñas? ¿Por qué?

Se recomienda una dieta adecuada y consumir alimentos ricos en los “minerales de la belleza”: silicio, azufre, zinc y hierro. Hay que destacar el azufre, ya que se encuentra en la queratina:
– Alimentos ricos en silicio: alfalfa, rábano, pepino, pimientos, tomate, avena.
– Alimentos ricos en azufre: rúcula, algas, polen de abeja, crucíferos, semilla de cáñamo, kale, maca, cebolla, semillas de calabaza, rábanos, espirulina y berros.
– Alimentos ricos en zinc: semillas de amapola, semillas de girasol, semillas de calabaza, anacardos, piñones, coco, espinaca, espirulina, algas.
– Alimentos ricos en hierro: carne roja, berberechos, frutos secos, verdura de hoja verde, legumbres.

Además, existen una gran variedad de ingredientes naturales que ayudan a la hidratación y cuidado de las uñas como el extracto de arroz que estimula la expresión génica de las distintas queratinas relacionadas con la fortaleza mecánica de la uña y su crecimiento y la manteca de karité que además de reducir la proliferación de posibles hongos, también aporta brillo a las uñas y las fortalece, evitando posibles roturas.

Si se utiliza esmalte de forma habitual, ¿cada cuánto debería “dejar descansar” las uñas?

Se recomienda dejar descansar la uña entre manicuras 2-3 días. Como hemos dicho, la uña es un tipo de piel modificada y no puede estar siempre cubierta, tiene que respirar. Para conseguir y mantener unas uñas saludables es importante tener en cuenta primero qué tipo de esmalte utilizamos, ya que la mayoría incluyen formaldehído, tolueno o ftalatos. La queratina que forma las uñas no tiene vida y es imposible repararla, por lo que lo más importante es fortalecer su crecimiento desde la raíz y después que tenga las mínimas agresiones posible. Los esmaltes siempre debilitan las queratinas, por lo que se aconseja tenerlo en cuenta y encontrar el equilibrio y aprovechar algunas ocasiones para lucirlas lo más natural posible.

¿Cuál suele ser el error más común a la hora de cuidar las uñas?

Los errores más comunes son utilizar esmaltes de mala calidad, quitaesmalte muy agresivo con acetona y limar las uñas con limas metálicas muy duras en “zig-zag” haciendo que las uñas se abran en capas. Siempre hay que limar en una sola dirección con una lima suave (de cartón o cristal), usar un quitaesmaltes suave sin acetona y esmaltes de uñas 9-free, con el apoyo de algún tratamiento fortalecedor o estimulador del crecimiento.

A menudo, nos olvidamos de la hidratación y al utilizar una crema de manos no nos focalizamos en el tratamiento destinado a las cutículas y uñas. Es necesario masajear el producto por las manos y en ningún momento evitar la zona de las uñas. Además, en épocas de frío, no debemos escatimar en la periodicidad, aplicando las veces que sean necesarias; mínimo 2 veces al día. También es muy importante evitar malos hábitos como morderse las uñas, cortar cutícula y usar productos con ingredientes pocos saludables.

Fuentes: revista Vogue 

 

 

 

Descubre los beneficios del gingko biloba en la cosmética

El Ginkgo Biloba es un árbol de 30 metros de hoja caduca procedente del sur de África que tiene muchísimas aplicaciones en el mundo de la salud (algunos exaltan sus poderes llegando a denominarle como el árbol de la eterna juventud).

La vejez nos llega a todos, pero es cierto que este árbol es un potente antioxidante y muy alto en flavonoides, por lo que mejora todos los problemas asociados a la circulación, también se caracteriza por calmar la piel.

Su extracto puede consumirse por vía oral de venta en herbolarios y farmacias, y en la cosmética se añade a muchos productos por sus múltiples beneficios vía tópica.

BENEFICIOS DEL GINGKO BILOBA EN COSMÉTICA

– Es un poderoso antienvejecimiento.

– Protege la piel del sol de forma natural.

– Previene la caída del pelo, suele combinarse con aceite de coco y jojoba para rehidratar la fibra capilar.

– Ilumina, reafirma y rejuvenece.

– Favorece el drenaje de líquidos del cuerpo.

– En versión aceite, es rico en vitamina E, idóneo para cicatrices, estrías, acné, espinillas, eczemas y brotes de psoriasis.

Fuentes: revista Elle