Seis mitos populares sobre la piel que son mentira

La dermatología es uno de los campos que más controversia genera. Y es que la nube de bulos y mitos falsos sin base científica que la rodean hace que no siempre sepamos con seguridad lo que es beneficioso para el cuidado de la piel y lo que no.

«La mejor crema antiarrugas es la más cara»

Siempre atribuimos los cosméticos de precio elevado a resultados excepcionales, pero la realidad es que no siempre es una cosa no es consecuencia de la otra. Independientemente del coste del producto, la mejor crema será aquella que cubra todas las necesidades de la piel de forma holística: físicas, emocionales, energéticas y nutricionales. En resumidas cuentas, nuestra decisión debe inclinarse hacia aquellas cremas que tengan una buena fusión de activos orgánicos y que estén libres de químicos. Las mejores cremas son las que no utilicen un ‘anti’ para explicar cuál es su efectividad porque no predisponen a luchar contra algo.

«Cuanta más cantidad crema te pongas, más hidratada estará la piel»

En cuanto a esta gran cuestión de nada sirve aplicar kilos de crema si la piel no tiene buena disponibilidad para absorber y, para que eso ocurra, se debe activar esa información interna, esos neurotransmisores, esos circuitos que nos permitan restablecer la información celular y, en consecuencia, la hidratación natural. Lo que se traduce en un concepto conciso y preciso: «calidad y no cantidad».

«La piel se acostumbra a los productos tras utilizarlos mucho tiempo y dejan de hacer efecto»

A estas alturas no desvelamos ningún secreto cuando decimos que la piel tiene memoria. Una cuestión explicada en multitud de ocasiones por parte de los expertos dermatológicos. Con este escenario establecido, la clave radica en «qué le pones y qué le das a tu piel». Y es que, es fundamental alimentarla, puesto que está viva y cambia, se adapta y se muestra.

«No es necesario aplicar fotoprotector en invierno»

Evitar el sol durante las horas puntas en cualquier época del año es algo que cada vez escuchamos con más regularidad, independientemente de que sea verano o invierno. Debemos proteger la piel de exposiciones largas al sol, siempre, además de utilizar fotoprotector diariamente. Precisamente por esto mismo (y por otros agentes externos), hacíamos hincapié anteriormente en que la piel siente y tiene memoria.

«Usar maquillaje encima del fotoprotector evita que proteja»

Ese menos es más que alude a aquellos maquillajes ecológicos existentes en el mercado que, además, incorporan fotoprotector. De esa manera facilitamos el proceso de absorción en un solo producto y garantizamos el efecto.

«Todos los activos cosméticos penetran de forma igualitaria en la piel»

Rotundamente no. Es importante prestar especial atención a los activos que componen la formulación de cada producto, ya que nos aseguramos de que el cosmético elegido satisfaga las necesidades de nuestra piel, es decir, que por muy buen producto que tengamos delante, nuestra dermis debe estar abierta a recibirlo.

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