Mascarilla facial efecto frío: el truco infalible para una piel luminosa

Últimamente el frío está en boca de todos. Puede ser por efecto opuesto al sofocante calor que llega con el verano y no te deja ni conciliar el sueño. O la vuelta a primera fila de los geles con efecto frío para aliviar la pesadez de las piernas, que se agrava con la estación.

Claro que mucho tiene que ver con el último fenómeno viral de meter la cara en agua con hielo. Y es que, al igual que ducharse con agua fría reporta muchos beneficios, su efecto en la piel del rostro es también muy interesante.

Por esto mismo es tan común guardar los cosméticos en la nevera o hacer lo propio con los masajeadores, ya sea rodillo de jade o Gua Sha. Así como los tratamientos estéticos de crioterapia. Todo esto es lo que rige la popularidad de las mascarillas faciales frías.

¿Para qué sirve una mascarilla facial fría?

El frío tiene efecto antiinflamatorio, por lo que combate la hinchazón e irritación de la piel. Va genial para difuminar bolsas y ojeras, así como para mitigar los signos de fatiga en el rostro. Es vasoconstrictor, cierra capilares y, por tanto, descongestiona el rostro y reduce las rojeces.

También relaja la musculatura, aporta luminosidad, suaviza los signos del envejecimiento y activa la circulación sanguínea. Aún hay más: reafirma la piel e incentiva la producción de colágeno y elastina. El resultado es una piel más tersa, joven, uniforme, luminosa y, en definitiva, de aspecto saludable.

Cómo usar una mascarilla facial fría

Son muchas las formas en que puedes disfrutar de las ventajas de una mascarilla facial fría. La más básica de todas es guardar en la nevera tu mascarilla hidratante habitual, ya sea en formato crema, gel o las de tela desechables.

También son cada vez más populares las máscaras de gel reutilizables que se aplican sobre el rostro como una careta. En su interior llevan un gel que se enfría al guardarla en la nevera y refresca la tez cuando te la aplicas. En este caso, no hay producto como tal en contacto con la piel, sino que solo trabaja el efecto del frío. En unos minutos notarás cómo tu rostro se descongestiona, se ve más luminoso, terso y firme.

Entradas relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.