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¿Quieres prolongar tu bronceado? Te damos todos los trucos

Porque cuando vuelves de vacaciones sueñas con que el buen color te dure todo el año, pon en práctica estos sencillos consejos:

Incluye en tu dieta este alimento

Debes comer salmón todos los días. En el desayuno, en la comida o en la cena, pero debes tomarlo todos los días. El salmón es uno de los superalimentos que se recomienda ingerir después de vacaciones, cuando es necesario reparar una piel dañada e inflamada por los radicales libres que genera el sol. Contiene axantina y ácidos grasos por lo que es el alimento para la piel: es antiedad, mejora la luminosidad y la firmeza y ayuda a la piel a repararse.

Agua fría, por favor

Ten en cuenta que una piel bronceada es una piel que ha estado expuesta al sol y que, por tanto, y aunque haya sido protegida correctamente, tiende a estar más deshidratada y debilitada. Por eso, y teniendo en cuenta que el agua caliente deshidrata la piel, es justo y necesario que te olvides de los baños calientes por unas semanas e intentes que tus duchas sean tonificantes, revitalizantes y con agua fría. Así evitarás deshidratar la piel y, por tanto, cuidarás más el bronceado. Y una recomendación más: sustituye los jabones y geles por versiones lavantes en crema o aceites de ducha.

Aloe vera

Si lo usas a diario durante tus días de playa (y después), conseguirás estar morena durante más tiempo. Este producto recupera el daño celular causado por el sol, evita que tu piel se pele y hace que el moreno dure mucho más. Es un producto importantísimo. Pero hay otro tipo de cremas que también te pueden ayudar mucho a que tengas la piel más bonita (y bronceada). Se recomienda usar de día hidratantes con aloe vera y aceite rosa mosqueta para evitar que la piel se reseque.

Y vitamina C por la noche

Hay que dejar para la noche cremas reparadoras antioxidantes enriquecidas con vitaminas E y C para nutrir la piel. Y es que está comprobado que la vitamina C minimiza los daños que el sol y los radicales libres generan en las células de la piel.

La exfoliación, más suave (y más a menudo)

Utilizar a diario protectores solares hace que tengamos que tomarnos “muy en serio” la exfoliación, dado que los filtros solares no se eliminan facilmente de la piel y es necesario oxigenar los poros después de cubrirlos durante horas. Por eso es justo y necesario exfoliar la piel en verano con mayor frecuencia (al menos dos veces por semana) y con productos de base oleosa (preferiblemente de acción enzimática y no mecánica) que limpien y nutran a la vez la piel y eliminen el residuo acumulado.

Cubitos de hielo de té verde (caseros)

Hacer cubitos de hielo de té verde y aplicarlos con un disco o pañuelo de algodón en el rostro antes de maquillarte para revitalizar y tonificar la piel. Además, el té verde es calmante y antioxidante por lo que te ayudará a combatir los daños producidos por la exposición solar. Y si la piel está sana, hidratada y reparada, el bronceado se verá más bonito.

El truco (inesperado)

Consiste en añadir el líquido de cápsulas de vitamina A a la crema hidratante que uses normalmente. Esta vitamina mejora la suavidad y flexibilidad de la piel y ayuda a combatir un mal común al empezar la rentrée: el aspecto deshidratado y escamoso de la piel. Eso sí, hazlo cuando no vayas a exponerte al sol, mejor al finalizar el periodo de exposición solar, para evitar así posibles irritaciones.

Autobronceador (solo una vez a la semana)

El momento más dulce de los autobronceadores y otras lociones fake tan suele vivirse en primavera pero puede que no te hayas planteado la conveniencia de su uso después de unas largas vacaciones. Son muchos los expertos que aconsejan aplicarlos 1 ó 2 veces por semana para prolongar el bronceado. Eso sí, mejor si optas por las versiones de efecto progresivo para un resultado más natural.

¡Sorpresa! Puedes (y debes) tomar frutos secos

Deberías incluir en tu dieta post-verano alimentos que estimulen la melanina puede que no te resulte nuevo (ya sabes, zanahorias, tomates, melón, melocotones…) además de los frutos secos. No te excedas con la cantidad porque son calóricos, pero tomados en pequeñas raciones diarias te pueden ayudar (y mucho) a mantener el buen tono. ¿Una recomendación? 30 gramos de pistachos o, lo que es lo mismo, unos 49 pistachos.

Playa, piscina o rayos UVA, ¿dónde se obtiene el bronceado más bonito?

El moreno de playa es el más rápido y bonito, el de ciudad es más opaco, y el de los UVA es el que más envejece. Y el color se mantiene más tiempo en las pieles oscuras que en las claras aunque hay que aclarar que el sol es el mismo en la playa, en la montaña o la piscina de la ciudad.

La diferencia es que en la playa, el yodo marino y el reflejo de los rayos sobre la arena blanca, hacen que se potencie la actividad de la melanina, además, el tono es más bonito porque junto al mar existe más humedad ambiental y la piel se ve más hidratada.

Con los rayos UVA de las máquinas de bronceado nuestra piel se limita a oscurecer la melanina que ya está presente en nuestra piel, no estimulan una nueva. Por eso el color es más mate. Estos aparatos producen un bronceado artificial sólo con los ultravioleta A, la parte del espectro que más penetra y envejece. El sol natural emite tanto UVB (estimulantes de la melanina) como UVA (que oscurecen la melanina) lo que estimula mayor producción de melanina, más distribución de la misma y otras defensas como un aumento de la capa cornea. En cuanto al moreno de ciudad al ser menor la humedad ambiental, el bronceado es más opaco. Igual que se vuelve opaco cuando vuelves de la playa, porque la sequedad del aire urbano hace que nos descamemos.

Para que un bronceado dure son fundamentales dos cosas: que se haya sido conseguido progresivamente y con cuidado y que la piel esté hidratada. A la hora de perder el color, da igual donde nos hayamos tostado. Lo que hace que dure depende de lo que tarda cada metabolismo en deshacer la melanina que ha producido. Según el fototipo que tengamos, produciremos más o menos melanina. Los fototipos 3, 4 y 5 (pieles oscuras) se broncean más y durante más tiempo (tardan más en degradar la melanina), mientras que los 1 y 2 (pieles claras) producen menos melanina y también la deshacen antes. En definitiva, que las morenas además de broncearse más, tardan más en perder el color, que las blancas.