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Playa, piscina o rayos UVA, ¿dónde se obtiene el bronceado más bonito?

El moreno de playa es el más rápido y bonito, el de ciudad es más opaco, y el de los UVA es el que más envejece. Y el color se mantiene más tiempo en las pieles oscuras que en las claras aunque hay que aclarar que el sol es el mismo en la playa, en la montaña o la piscina de la ciudad.

La diferencia es que en la playa, el yodo marino y el reflejo de los rayos sobre la arena blanca, hacen que se potencie la actividad de la melanina, además, el tono es más bonito porque junto al mar existe más humedad ambiental y la piel se ve más hidratada.

Con los rayos UVA de las máquinas de bronceado nuestra piel se limita a oscurecer la melanina que ya está presente en nuestra piel, no estimulan una nueva. Por eso el color es más mate. Estos aparatos producen un bronceado artificial sólo con los ultravioleta A, la parte del espectro que más penetra y envejece. El sol natural emite tanto UVB (estimulantes de la melanina) como UVA (que oscurecen la melanina) lo que estimula mayor producción de melanina, más distribución de la misma y otras defensas como un aumento de la capa cornea. En cuanto al moreno de ciudad al ser menor la humedad ambiental, el bronceado es más opaco. Igual que se vuelve opaco cuando vuelves de la playa, porque la sequedad del aire urbano hace que nos descamemos.

Para que un bronceado dure son fundamentales dos cosas: que se haya sido conseguido progresivamente y con cuidado y que la piel esté hidratada. A la hora de perder el color, da igual donde nos hayamos tostado. Lo que hace que dure depende de lo que tarda cada metabolismo en deshacer la melanina que ha producido. Según el fototipo que tengamos, produciremos más o menos melanina. Los fototipos 3, 4 y 5 (pieles oscuras) se broncean más y durante más tiempo (tardan más en degradar la melanina), mientras que los 1 y 2 (pieles claras) producen menos melanina y también la deshacen antes. En definitiva, que las morenas además de broncearse más, tardan más en perder el color, que las blancas.

Vuelve el lápiz de ojos blanco

Si naciste en los 80s y creciste en los 90s, seguro que en algún momento de tu adolescencia enmarcaste tus ojos con un lápiz blanco. Es más, seguro que lo hiciste más de una vez, convencida de que era muy favorecedor. Después esta tendencia pasó a mejor vida (algunas, incluso, negaron haberla llevado). Ahora la vuelta del lápiz blanco de ojos parece más que definitiva: efecto cara lavada y un trazo poderoso de eyeliner blanco adaptado al rostro de cada modelo.

Y es que el lápiz blanco, bien entendido, es un buen recurso para agrandar la mirada, aportarle luz y disimular un rostro cansado. Si aplicas un trazo blanco en la V interna del lagrimal, muy bien difuminado aportarás mucha luz al ojo.

No obstante, si la versión en blanco nuclear te parece demasiado obvia (aunque hay unas cuantas ideas fáciles de trasladar a la vida real, incluido el glossy en la zona alta del pómulo) tienes otras dos opciones parecidas, pero más prácticas. Una es utilizar un lápiz ligeramente rosado o plateado porque refresca e ilumina la mirada, sobre todo si se aplica en la línea del agua. La otra puede ser escoger una versión beige en lugar de blanco impoluto ya que se integra de forma más natural en la mirada y aplicado en la línea inferior del agua siempre despeja el ojo, lo descansa y aporta una buena dosis de luz a la mirada.

 

 

 

Todo lo que has de saber sobre el uso del protector solar

Es justo y necesario hablar de protección solar a estas alturas del año. No solo porque es imprescindible protegerse para minimizar el riesgo de padecer cáncer de piel, sino porque el protector solar es el cosmético número 1. Todo empieza en el protector solar. De hecho, de poco sirve invertir en punteros  tratamientos antiaging si no se usa fotoprotección a diario (ya lo dicen los datos: el 80% del envejecimiento cutáneo se produce por un exceso de exposición solar).

Dicho esto, tenemos que hablar de un error que todos cometemos a la hora de aplicar el protector solar. Error sumamente obvio pero del que puede que no seas consciente. Y es que no extendemos bien la crema ni dedicamos tiempo suficiente a su aplicación, sobre todo cuando utilizamos protectores en bruma -ese es uno de los motivos por lo que es imprescindible renovar la aplicación del producto cada 2 horas. Está demostrado que no le dedicamos el tiempo adecuado a aplicar el fotoprotector. Por otra lado, tampoco usamos la cantidad adecuada en cada zona. Estos dos factores unidos a que en ocasiones aplicamos la crema y nos mojamos antes de que se haya absorbido (lo cual disminuye su eficacia) hace que la duración de su efecto se reduzca.

¿La solución para evitarlo? Hacerlo así:
Para que hagas una correcta aplicación del producto se recomienda aplicar el fotoprotector 30 minutos antes de la exposición solar, en casa, para ser más concienzudas y evitar la incomodidad de la arena.
1) Comienza por el rostro, recordando que el mismo protector del rostro debe usarse en cuello y orejas.
2) Continúa con los brazos, primero por delante y luego por detrás, sin olvidar el dorso de las manos.
3) Sigue por el tronco, cubriendo escote, abdomen, hombros y espalda (en esta zona necesitas que alguien te ayude) y zona lumbar.
4) Por último termina con las piernas, teniendo en cuenta que los muslos requieren mucha cantidad de fotoprotector, aplicado tanto por delante como por detrás, sin obviar el dorso de los pies y los dedos.
Y dos apuntes más en este ritual: no olvides proteger los labios con un labial con un SPF mínimo 50 y, si vas a a hacer nudismo, insiste en proteger pecho, glúteos y zona púbica.

¿Qué cantidad de crema debes usar?
Las recomendaciones de la Comisión Europea dicen que hay que aplicar 2 mg de crema por centímetro cuadrado de piel. Eso equivale a 6 cucharaditas de postre o a un vaso de chupito (en un adulto de constitución media)
-Rostro y orejas: un dedo índice embadurnado en crema.
-Brazos: una palma de la mano embaduranda en crema (en cada uno).
-Torso: una mano completa embadurnada (palma y dedos) .
-Espalda: una mano completa
-Muslos: una mano completa.
-Parte baja de las piernas y pies: una palma de la mano.

Solares en spray o bruma: modo de uso
Aunque son más fáciles de utilizar, los expertos advierten que cuando aplicamos estos productos solemos pecar de escasez y de mala aplicación. Por eso hay que dedicar tiempo suficiente a cada pulverización. Para el brazo, por ejemplo, se aconseja pulverizar durante 10 segundos; en las piernas 20 y en el tronco hasta 30 segundos.

Y un truco inesperado
Aunque no tiene nada que ver con la manera en la que extendemos la crema, conviene recordar que la mejor protección solar frente al sol es la ropa oscura.

Guía definitiva contra los puntos negros

Puntos negros. Esas fastidiosas motas oscuras que ocupan la zona T una y otra vez sin que haya modo humano de prevenirlo. De acuerdo, no es un tema muy glamuroso, pero está claro que despierta nuestro interés cada vez que nos escrutamos la cara con uno de esos espejos de aumento. Pero ¿qué son en realidad los puntos negros? ¿Cómo deshacernos de ellos? Y lo que es más importante, ¿qué hacemos para evitar su inoportuna y recurrente reaparición? 

En resumen, los puntos negros son pequeños bultitos conocidos como comedones que se forman por la acumulación de células muertas y grasa y bloquean el poro, sobre todo en el rostro y en especial en la zona T. Los comedones con cabeza blanca son así porque las impurezas están cubiertas por una capa de piel; sin embargo, los negros están expuestos al aire y se oscurecen por la oxidación.

Tanto adolescentes como adultos son víctimas de los puntos negros. Suelen aparecer en pieles grasas o mixtas, o en personas que usan mucho maquillaje o autobronceador. Tener los poros dilatados aumenta el riesgo de puntos negros. Otros factores que fomentan su aparición son el exceso de bacterias en la epidermis, de células muertas o de la producción de sebo debido a cambios hormonales o a algunas medicaciones.

Para deshacerse de ellos de la forma más rápida es acudir a hacerse una limpieza facial profesional. Se utiliza un extractor de comedones destinado a extraer los puntos negros en una sola sesión de manera rápida y eficaz. Es una herramienta redondeada con un pequeño agujero en el medio. Se aplica suavemente sobre el punto negro haciendo coincidir el agujero, y el resto del aparato ejerce presión hacia él de modo que este sale completamente y sin dañar la piel.

Si prefieres un modo más casero, la clave es la exfoliación. Las mascarillas de arcilla ayudan a desincrustar las impurezas, y los exfoliantes de micropartículas retiran las células muertas que son uno de los factores causantes. Por su parte, también son buenos los productos que contienen alfahidroxiácidos como el ácido glicólico, ya que actúan como un exfoliante químico que evita que nuestras células se asocien con el material de desecho. También están los betahidroxiácidos, como el ácido salicílico, que limpian el poro en profundidad y tienen propiedades antibacterianas.

Para que no nos salgan granitos, hay que mantener equilibrados los niveles de grasa y agua en la piel. Cuando aparecen, el primer impulso es lavar la zona. Y la limpieza del rostro es importante, pero hacerlo en exceso puede producir daños en nuestra piel y sensibilizarla. Algunas fórmulas limpiadoras son demasiado densas y pueden saturar los poros, congestionando más la piel; mientras que los limpiadores para pieles grasas suelen producir sequedad, así que si no tenemos ese tipo de piel, mejor no usarlos.

Para que nuestra piel esté sana y equilibrada, la clave es mantener una rutina facial diaria y exfoliarse con regularidad. Hay que exfoliarse una vez a la semana para eliminar las células muertas, y usar mascarillas de barro según tus necesidades.

¿Aplicas correctamente la mascarilla en el pelo?

Lo sentimos. Pero puede que lleves mucho tiempo aplicando mal la mascarilla en el pelo. Existe una probabilidad alta de que así sea. Sobre todo, porque el error al que nos referimos es consecuencia de un truco universal: el que recomienda ponerte la mascarilla y envolver tu melena con una toalla caliente para así potenciar el efecto de su fórmula.

¿Cuántas veces has oído/leído que este paso es fundamental para abrir la cutícula de la fibra capilar, conseguir que el producto penetre mejor y, por tanto, sea más efectivo? Puede que muchas.Sin embargo, estamos equivocadas. Y es que al hacerlo así la toalla entra en contacto directo con el pelo y retira buena parte de la mascarilla que hayamos aplicado.

Es preferible envolver antes el cabello en papel film. Este papel es osmótico y facilita la penetración del producto pero sin arrastrarlo Después, si se quiere añadir algo más de calor al ritual, se puede utilizar la toalla caliente, pero siempre manteniendo el papel film como barrera entre el pelo y la toalla para que no se pierda parte de la mascarilla.

Pero hay algo más:  si necesitas un extra de hidratación, puedes hacer esto: aplicar un aceite capilar de origen vegetal en medios y puntas y, a continuación, sin aclarar, poner también la mascarilla. Un chute extra de nutrición que nunca bien mal.

Agua carbonatada, última tendencia beauty para limpiar la piel

Si en Japón está siendo uno de los términos trending en materia de búsquedas –así lo confirma el informe Google Beauty Trends 2017– y en Corea lleva haciéndose bastante tiempo, es por algo. Y es que, aunque te pueda parecer raro, hay una bebida que puedes aplicar en tu piel para limpiarla, exfoliarla y, lo que es casi mejor, aportar luminosidad. Nos referimos al agua carbonatada (vamos, el agua mineral con gas de toda la vida). Sí, esta bebida de la que hablábamos hace tiempo porque podía ayudar a controlar el peso y la ingesta de alcohol, lleva bastante tiempo usándose en Corea –el templo de las tendencias beauty más punteras– para limpiar la piel. La ventaja del agua carbonatada es que tiene menos piedra caliza que el agua normal. Sirve como una mini exfoliación para pieles sensibles. Al no llevar partículas sólidas como algunos exfoliantes no irrita tanto la piel. Es ideal para pieles mixtas y acneicas porque ayuda a controlar la producción de sebo y limpia el exceso de grasa en la piel.

El agua con gas tiene propiedades reafirmantes por su alto contenido en calcio, esencial para el metabolismo celular y para estimular la creación de colágeno, responsable de la firmeza y elasticidad de la piel.

¿Cómo debe utilizarse?
Aunque tiene diferentes usos –hay esteticistas coreanos que recomiendan humedecer un algodón con ella y utilizarlo para limpiar la piel y otros que aconsejan mezclarla con agua mineral sin gas–, el uso más extendido es derramándola en un bol sobre el que se sumerge el rostro desmaquillado previamente. Y, preferiblemente, es mejor hacer este gesto por la noche.

¿Puede usarse todos los días?
Aunque las pieles grasas pueden lavar su piel con agua mineral carbonatada todas las noches, lo recomendable en el resto de pieles es hacerlo solo una o dos veces por semana ya que un exceso de agua carbonatada en la piel podría irritarla. El agua carbonatada en principio no tiene contraindicaciones, pero es aconsejable combinarla con los hábitos de higiene facial adecuados a cada tipo de piel según la edad, características y necesidades.

Este es el tipo de agua que debes utilizar
Aunque esta recomendación puede resultar obvia, es justa y necesaria hacerla. Y es que cuando hablamos de agua carbonatada nos estamos refiriendo a agua mineral natural con gas, en ningún caso otro tipo de bebidas gaseosas o azucaradas. Y siempre utilizándola con cuidado y evitándola si tienes la piel excesivamente sensible.

 

¿No te dura el peinado? Quizás tu cabello esté estresado

Puede que tu cabello esté estresado (y no estés siendo consciente de ello). Puede que esté envejeciendo antes de tiempo (y no lo sepas). Y puede que muchos de esos BHD (bad hair days) se deban a ambos motivos. Porque el envejecimiento del cabello no es solo una cuestión cronológica. Puedes ser joven y tener el cabello envejecido. Y estresado. Y aunque todo eso se puede manifestar de muchas maneras (no siempre tiene que ser experimentando una mayor caída) hay una que es bastante explícita: el hecho de que no te dure el peinado, de que tienda a caer y a perder la forma. Que el peinado tenga menos durabilidad generalmente está directamente relacionado con el estado del cabello. Esto se puede deber a múltiples factores, tanto internos como externos. El uso de productos inadecuados, un estilo de vida poco saludable o vivir en un entorno intoxicado pueden ser elementos que hagan que nuestro cabello no luzca como deseamos.

¿Qué otros síntomas indican que nuestro cabello está estresado?
Además de la durabilidad del peinado –puede que ese sea el síntoma menos esperado pero es realmente significativo– existen otros indicativos de que algo no va bien. Según el experto de Davines un cabello estresado en riesgo de envejecer de forma prematura suele volverse más fino y perder densidad, las puntas tienden a abrirse más de lo normal, se producen desequilibrios en la producción de sebo y encanecimiento….

El azúcar está pasando factura a tu melena
Todo lo que comemos afecta de forma directa a la salud y a la belleza de nuestro pelo, pero el azúcar puede que sea uno de los enemigos implacables que tiene el cabello, precisamente por la glicación, una reacción química que provoca la inflamación de la piel y, por tanto, del cuero cabelludo. Por eso, se recomienda limitar el consumo de azúcar y evitar los alimentos industriales y procesados.

Todo empieza con el lavado
Lavar bien el cabello no solo afecta a su aspecto (y al hecho de que dure más tiempo limpio). Un buen lavado de cabello es primordial para mantener la salud de nuestro pelo. Con el estilo de vida actual muchas veces no se le dedica el tiempo suficiente al lavado. Es un aspecto fundamental al que hay que dedicarle tiempo, sin que quede ningún resto de champú e intentando que el último aclarado sea con agua casi fría.

Otros hábitos tóxicos que estresan a tu pelo
Además de todos los anteriores, hay otros “asesinos de la longevidad”. Entre los más dañinos están el humo, el alcohol, la exposición solar, el estilo de vida sedentario, el estrés cotidiano…Todos estos elementos acaban produciendo inflamaciones en nuestro cuero cabelludo, que es el primer síntoma de anomalía capilar.

Sobre por qué dormir relaja (también a tu pelo)
El cabello se regenera por la noche exactamente igual que la piel. Por eso, para tener supermelena es fundamental dormir lo necesario, para que los ciclos de regeneración capilar se lleven a cabo correctamente. Además, está comprobado que es durante las primeras horas de sueño cuando la piel y el cabello entran en un estado máximo de regeneración y cicatrización.

Así es la dieta antiestrés para tu pelo
Seguir una dieta equilibrada puede ralentizar ese proceso de envejecimiento del que hablábamos al principio, pero hay ciertos alimentos que se convierten en aliados antiestrés (y antiaging) para tu cabello. Algunos de ellos son estos:

-Bayas de Maqui y Goji: sus elevados contenidos en sustancias protectoras (antocianinas, flavonoides…) protegen de los procesos inflamatorios.

-Avena y quinoa: son alimentos ricos en vitaminas del grupo B y C.

-Espinacas y otras verduras de hoja verde: tienen propiedes antioxidantes y son ricas en vitaminas y minerales beneficiosas para el cuero cabelludo. Además, su alto contenido en vitamina B9 bloquea el proceso de glicación y, por tanto, la inflamación del cuero cabelludo.

-Salmón y pescado azul: su alto contenido en ácidos grasos también benefician a la salud de tu pelo y a su cura antiestrés.

-Zinc, calcio y selenio: aportan minerales esenciales para la piel y el cabello.

¿Necesito utilizar un exfoliante para el pelo?

La respuesta es un sí rotundo. Existe cierta fascinación popular por todos los temas que tienen que ver con el lavado de pelo. Al final y al cabo, es uno de esos gestos beauty que se hace sin excepción y es normal querer saber si se está haciendo correctamente (de eso depende que el cabello dure más tiempo limpio, que tenga más brillo y que esté más bonito). Pero desde hace algún tiempo muchas marcas de belleza han incorporado un nuevo invitado a este ritual: los exfoliantes capilares. Sí, un paso más cuya necesidad es normal cuestionar –¿pero de verdad necesito este producto? Porque antes de entrar en materia, vamos a responder a la pregunta. Sí, es necesario usar un exfoliante para el cuero cabelludo, pero de una determinada manera y en un determinado momento. Y sí, hay unas cuantas razones de peso que lo justifican y que te convencerán.

Puede resultar obvio, pero aquí empieza todo: tu cuero cabelludo es piel. De la misma manera que cuidamos y limpiamos la piel del rostro y del resto del cuerpo, debemos hacer lo mismo con el cuero cabelludo para ayudar a su desintoxicación y su correcta renovación celular. El cuero cabelludo es la piel sobre la que crece el cabello. Para tener un cabello sano es necesario que la base sea sana y limpia.

La exfoliación favorece el crecimiento del pelo y evita su caída. ¿Puede haber dos motivos más rotundos que estos para empezar a incluir la exfoliación en nuestro ritual? Y es que al exfoliar el cuero cabelludo, lo oxigenamos y conseguimos que el cabello crezca más rápido y fuerte. La exfoliación del cuero cabelludo ayuda a oxigenear la piel de la cabeza y a desobstruir los poros. Elimina las células muertas y el exceso de grasa, de sebo y de suciedad, que puede estar dañando seriamente al cabello e incluso favoreciendo su caída excesiva. Un folículo piloso obstruido, asfixiado, impide el correcto crecimiento del pelo. Una adecuada exfoliación, con un buen masaje, activa además la circulación sanguínea, lo que favorece la llegada de nutrientes al cabello y que se traduce también en una melena más sana y bella.

El pelo está más brillante (y dura más tiempo limpio). Al hacer una exfoliación estamos haciendo una limpieza en profundidad que elimina células muertas y restos de producto y todo eso se traduce en una sensación de pelo limpio, natural y más fresco. El mantener el ph de la piel equilibrado hará que nuestro cabello tenga menor tendencia a engrasarse y que tenga un aspecto más limpio y saludable”.

Con la exfoliación se pueden combatir estos problemas. Sí, con una exfoliación capilar pautada por un profesional se puede hacer frente a problemas como descamación, dermatitis, psoriasis y caspa. En el cuero cabelludo pueden existir bacterias y hongos que en el caso de producir desequilbirio, nos pueden provocar caspa. Con los plazos de exfoliación recomendados por un profesional, conseguimos en muchos casos disminuir o hacer que desaparezca.

¿Qué tipo de cabellos deben hacerse una exfoliación? La exfoliación es imprescindible para todo tipo de cueros cabelludos y cabellos. No estamos concienciados de la importancia de cuidar el cuero cabelludo. Este gesto, aunque es especialmente apto para cabellos grasos o con caspa (porque ayuda a combatir ambos problemas) o incluso en cabellos coloreados, es recomendable en todos los casos, incluso cuando hablamos de cabellos sanos que no están sometidos a procesos químicos.

¿Cómo y cuándo debe hacerse en casa? De la misma forma que a la hora de elegir un tratamiento cosmético para el rostro es fundamental la prescripción de un profesional, también lo es en el caso de la exfoliación capilar. Como norma general suele recomendarse una vez a la semana o cada quince días, aunque todo dependerá del tipo de cabello y cuero cabelludo. En ningún caso conviene abusar de la exfoliación porque puede tener un efecto rebote. Limpiar muy a menudo el cuero cabelludo puede estimular la secreción de glándulas sebáceas, haciendo que generen más grasas de las que producían antes. Hay que tener precaución en cueros cabelludos sensibles que pueden irritarse al exfoliarlos. En cuanto al modo de uso, aunque todo dependerá de las indicaciones de cada producto, se recomienda hacerlo con el cabello húmedo para facilitar su aplicación y con movimientos circulares con la yema de los dedos por todo el cuero cabelludo.

 

¿Has dormido mal? Estos son los mejores trucos para mejorar el aspecto de tu cara

1. Cuando has dormido poco, los párpados tienden a hincharse y los ojos a enrojecerse. Para aliviar esta inflamación y poder centrarte en hacer un maquillaje ‘antifatiga’ es bueno aplicar algo frío en esta zona. Puedes lavar tu rostro con agua muy fría y así estimular la microcirculación sanguínea. O puedes ponerte un antifaz de gel frío durante 5 minutos para descongestionar la mirada.

2. Un masaje en el lagrimal. Mucho mejor si lo haces al aplicar el contorno de ojos y con suaves toques empezando en el lagrimal y moviendo los dedos hacia fuera de la zona de la ojera.

3. Si tienes tiempo para un masaje, aunque solo sea de 30 segundos, puedes optar por aplicar una hidratante que contenga aceite de árbol de té, es ideal para la hinchazón. La clave para hacer este masaje exprés es que se haga con movimientos circulares y ascendentes, empezando en el centro del rostro y hacia fuera.

4. Puede parecer banal el modo en el que aplicas la crema hidratante, pero no lo es en absoluto, sobre todo cuando has dormido poco y necesitas aparentar que nada ha pasado. Siempre se ha de aplicar la hidratante comenzando siempre en la zona de los pómulos.

5. Esta primavera la piel va a brillar un poco con la clara intención de iluminar el rostro. Y para ello, hay un truco tan sencillo como infalible (que es súper recomendable cuando no has dormido lo suficiente): mezclar la base de maquillaje con una o dos gotitas de un aceite esencial (los de camomila, lavanda o pomelo son una buena opción).

6. Si quieres un plus de luminosidad, puedes usar una prebase con un toque perlado en la zona de los pómulos. Así activaremos el reflejo de la luz en el rostro.

7. Un error bastante frecuente a la hora de disimular unas ojeras marcadas es recurrir a un corrector claro (movidas por la falsa creencia de que eso aportará más luz al rostro). Sin embargo, es justo y necesario que sea del mismo tono que tu piel, nunca más claro, ya que si no se mezclará con el color de las ojeras y creará un efecto grisáceo. Lo que sí puedes hacer si las ojeras son muy oscuras es neutralizarlas con un ligero toque de corrector rosa.

8. El poder del colorete para animar un rostro cansado es incuestionable. Pero claro, la clave también para que funcione está en saber escoger el tono que favorece. Hay que elegir tonos ligeramente melocotón. Lo ideal es que no sean ni demasiado rosas ni demasiado naranjas.

9. Si no has dormido bien, y eso se refleja en el rostro, es mejor no experimentar demasiado con el tono de sombras que elijas ya que, determinadas declinaciones, podrían hacerte aparentar más ojeras de las que tienes. Para solventar este conflicto, lo mejor es decantarse por los tonos tierra y bronce.

10. Para crear un efecto óptico que nos elimine el volumen del ojo lo mejor es recurrir a un maquillaje suave con un pequeño toque fumé o smokey en el párpado móvil y en la zona inferior del ojo. Es aconsejable acompañar este truco con un toque de corrector en las zonas más profundas de la ojera difuminado suavamente.

11. Practica el EyeContouring que es la nueva forma de llamar a un viejo conocido: el truco de poner un toque dorado de sombra en el lagrimal. Eso sí, debes optar por una tonalidad dorada suave e, incluso, elegir un tono nude. Y es que los dorados tienen un riesgo: el de tender a un efecto verdoso y apagado, similar al del oro antiguo.

12. No es el momento de probar con un maquillaje arriesgado en el que el eyeliner blanco sea el protagonista, tan solo se trata de iluminar un poco más la mirada con un lápiz blanco muy suave en la línea del agua del ojo. De hecho, dicen que es uno de los grandes trucos de las francesas, que lo hacen sin que apenas se note la presencia del blanco.

13. El poder de unos labios rojos es IN-DIS-CU-TI-BLE, pero cuando no tienes buena cara una de las mejores opciones para crear más luz en el rostro son los tonos claros (que pueden ser mate).

14. Tras una mala noche necesitas, más que nunca, que tu make up no te falle –y que tu labial dure y dure–. Por eso es importante que, antes de aplicar el color, exfolies tus labios ligeramente y los perfiles en un tono similar.

15. Usar polvos de sol cuando no has dormido suficiente es una buena idea, siempre y cuando no sean muy mates (así evitaríamos un efecto piel seca y apagada). Lo ideal es recurrir a ellos en vez de a una base más oscura. Aplícalos en las zonas que tienden a enrojecerse cuando tomas el sol (leánse frente, barbilla, pómulos y nariz).

Descubre cómo has de aplicar los nuevos ‘smokey eyes’

Se llevan dramáticos y de distintos colores. Sí, sabemos que llevas desde tiempos inmemoriales navegando por internet en busca del tutorial definitivo para maquillar tus ojos en versión ahumada. Pero te adelantamos una cosa: existen tantas formas de hacer unos ‘smokey eyes’ como alcanza la imaginación.

Combinaciones de color: clásicas o arriesgadas

“El ‘smokey eye’ es un tipo de maquillaje que recubre el párpado móvil al completo y que puede hacerse con dos o más sombras de diferentes tonalidades“. Partiendo de ahí, las mezclas de gamas cromáticas pueden ser infinitas pero, ¿cuáles son las más favorecedoras? La combinación de colores depende de muchas cosas, desde el color de tus ojos hasta el estilo que lleves. Y aunque casi siempre solemos apostar por las más clásicas –negro o marrón combinados con plata metálica o con cobres metalizados o dorados–, ahora se empiezan a llevar también las más atrevidas. La opción más arriesgada es la que combina los tonos como el rojo con negro o azules con verde esmeralda/morado. Estas tonalidades nos darán un look tropical pero existen infinidad de posibilidades si te atreves a innovar.

El juego de las sombras

Ahora bien, ¿es posible hacer unos ojos ahumados con dos sombras oscuras? ¿Y con dos claras? Lo ideal es que uno de los tonos sea más oscuro que el otro. Y el motivo es sencillo: para así poder marcar el ahumado del párpado móvil sin necesidad de aplicar tanto producto. Una vez hayamos aplicado esa sombra más oscura se recomienda acentuarla con una raya en color negro intenso que, a posteriori, debemos difuminar para que se funda con el tono que hayamos elegido para el párpado móvil. Esto hará que tu mirada coja más intensidad.

La tercera sombra: el truco maestro

Una vez tenemos nuestro ‘smokey eye’ básico se recomienda utilizar una sombra clara en la zona del lagrimal. Con una sombra clara o nacarada se conseguirá dar luminosidad a la mirada y, al mismo tiempo, utilizar diferentes texturas y colores. Un detalle con el que conseguirás un “efecto apertura” en la mirada que puedes replicar en la parte alta del pómulo a modo de iluminador.

La cuarta sombra: la cosa se complica

Y aquí es cuando podemos hablar de unos ojos ahumados dramáticos: cuando añadimos una cuarta sombra, las posibilidades se multiplican. Si lo que queremos usar es un cuarto tono, lo ideal es utilizar una tonalidad de la misma gama, un par de tonos más oscuros. Puedes intensificar el arco de la ceja y dar así un toque de color en el párpado móvil. Si quieres un resultado menos marcado, también puedes apostar por un tono más natural que sirva de transición entre el más oscuro y tu color de piel, y de esta manera el trazo quedará más difuminado.

¿Es para todo el mundo?

Aunque este maquillaje suele favorecer a todo el mundo hay que tener en cuenta ciertos factores. Si tienes los ojos más hundidos, deberás evitar utilizar los tonos oscuros y hacer el mismo ‘smokey eye’ pero con tonos más claros y luminosos en el párpado móvil.

Un par de trucos extra

Además de aplicar un producto de fijación sobre el párpado, para que la sombra dure más tiempo puedes trazar, por dentro del ojo, una línea con un eyeliner de un tono claro para darle apertura a la mirada y una vez que tengas los ojos maquillados, poner un toque de bálsamo de labios en el párpado móvil con sutiles toquecitos, para que éste tenga un aspecto húmedo.